LA PARTICIPACIÓN, LA EVALUACIÓN Y LA MODERACIÓN
LA EVALUACIÓN
Algunas comprensiones de los videos: 1. LEADBEATER, C. (2010) Innovación educativa en los barrios pobres. Presentación en la conferencia TEDSalon 2010, y 2. CONLEY, C. (2010). Midiendo lo que hace a la vida digna de vivir. Presentación en la conferencia TED2010. Con relación al tema de la evaluación en la vida y la educación.
1. Cada quien tiene una historia
que contar.
2. La clave es evaluarse uno
mismo.
3. Hay que ver felicidad en lo
que se hace y relacionar felicidad con producción.
4. En la educación hay que
cambiar currículos, hacerlos atractivos para los estudiantes, porque la
educación debe tirar (halar), no empujar (flexibilizarse).
5. En la educación actual
primero se debe atraer primero a las personas para aprender, se parte de una
pregunta y se pasa a motivar por medio del juego. Es necesario complementar con
metodología de proyectos, con centros de interés.
6. la innovación se presenta de
dos tipos:
6.1. Sostenible: se desarrolla
en el ámbito formal. Son indispensables los profesores. Necesita
complementos.
6.2. Disruptiva: propone reinvención. Cada quien crea sus propios profesores de quienes aprender. Promueve la transformación y el pensamiento radical de cambiar la educación. Espero que hayan sido de utilidad.
Actividad 1:
Narrar un evento educativo significativo en el cual se evidencie el aspecto evaluativo.
El poder de la evaluación con sentido humano
La historia que encontrarán a continuación es una historia real, por esta razón el nombre de los personajes ha sido cambiado para proteger sus identidades.
Esta escuela, se caracterizaba por trabajar el modelo flexible de Escuela Nueva o Activa con ayuda de algunas guías de Aprendizaje de la Fundación Escuela Nueva en convenio con el Ministerio de Edicación Nacional (MEN) de Colombia. Además, se encontraba funcionando con dos docentes Benilda y Libia, con título de Bachiller Pedagógico y Normalista Superior respectivamente. Las docentes se hablaban, pero no se llevaban muy bien, ya que la segunda quería mandar sobre la primera y a la primera no le agradaba dicha actitud, por ende la ignoraba e ignoraba a los estudiantes que hablaban en torno al tema. El ambiente escolar y laboral no era el mejor.
Al terminar las clases, sólo una de ellas se quedaba a dormir en la habitación destinada para el docente, razón que le indignaba a la segunda, quien debía dormir en casa de una de las madres de familia de los niños o salir a más de una 2 horas de distancia a su hogar en otra vereda del municipio; incluso cuando lo hacía, era con el fin de hablar mal de su compañera ante la Secretaría de Educación del mencionado municipio y sus directivos.
En medio de tantas dificultades se encontraban los estudiantes, 45 niños que nacieron y crecieron en el campo, desconocedores de la ciudad, incluso en algunos casos de la realidad. Con edades entre los 5 y 14 años de edad, distribuidos entre los grados Preescolar (0°) hasta Quinto (5°) de Básica Primaria. Estos niños poseían pocas normas de conducta (eran muy agresivos) y por ende con deficientes prácticas de valores por el descuido de las mismas docentes y la falta de interés agudizada por los problemas personales entre ellas. No se concentraban en la labor educativa y mucho menos evaluativa integral del ser, de los estudiantes como seres activos en comunidad y para la sociedad.
Lo que llamó aún más la atención del docente desde el momentos de su llegada hasta el primer mes (tiempo en el que se tuvo que ir la primera docente y un mes después la siguiente por efectos de nombramientos de un solo docente para el centro educativo, lo que se conoce como "monodocente"), fue la actitud de dos niños José y Esneider, de 11 años los dos, frente al grupo total de estudiantes de Preescolar a Quinto, y la actitud de ese mencionado grupo de estudiantes hacia ellos. Los niños eran retraídos, callados, se ubicaban cada uno en un rincón y no miraban a la cara a nadie; los demás estudiantes les decían de forma grotesca y sádica los dos "gordos mongolos". Antes de irse, las maestras se referían a ellos como los dos "bobos" del grupo, los que no hacen nada porque son enfermos, y al preguntarles sobre una evaluación diagnóstica de tipo médico o pedagógico, respondieron no saber nada de eso, simplemente son así, son diferentes y hay que tratarlos como tal.
Al trabajar solo, de forma ardua con todos los estudiantes, durante tres meses continuos, el docente evidenció que el grupo en general mejoró el comportamiento, la disciplina de trabajo, la práctica de valores y con ello el trato hacia los dos compañeros que habían sido excluidos por el resto del grupo. Ahora los aceptaban y respetaban como personas. Con referencia directa a los dos chicos, el docente observó que ellos mejoraron en lo académico, ahora realizaban las actividades propuestas con grados de dificultad diferenciados, bajaron la agresividad que presentaban, se adaptaban e integraban con los demás compañeros, miraban a la cara a quien les hablaba y con quien hablaban, se sentían alegres, se les notaba en los rostros y con ganas de estudiar y aprender (cosa que antes no hacían). El docente, además analizó que las dificultades de José y Esneider, aunque al principio fuesen parecidas, eran completamente diferentes, gracias a la observación pasiva y activa que el docente realizaba día a día sobre los chicos al interior y fuera del salón de clases. También se realizaron llamados personalizados a los padres para que comprendieran mejor la situación de sus hijos. Con los padres se logró acordar la ayuda de la parte médica y psiquiátrica para los estudiantes con profesionales del seguro al cual pertenecían.
Luego de un tiempo, debido al compromiso del docente y los padres se evaluó desde la parte médica a los estudiantes encontrando que: José, no poseía capacidades cognitivas de un niño de 11 años, sino de un niño de 8 años, debido a que su cerebro estaba invadido por unos tumores o masas que impedían el correcto funcionamiento y desarrollo del mismo, lo cual, además, le producía convulsiones, por lo que debía ser tratado con medicamento especializado; por otra parte, Esneider, no poseía "atrasos" cognitivos, la cuestión de su aislamiento era por la falta de autoestima, provocada por su aspecto físico algo descuidado y por convulsiones esporádicas que presentaba. Y eso, nadie lo sabía, ni lo había querido analizar, hasta que fue evaluado e investigado desde diferentes frentes por el docente. Los jóvenes mejoraron notablemente, ahora tienen un buen grupo de amigos, buen rendimiento académico, comportamental y se encuentran en la educación Básica Secundaria (Bachillerato para Colombia). Por esto y otras cosas más, los padres de familia de los estudiantes y la comunidad en general del sector aledaño al centro educativo, continúan agradecidos y confiados con su docente.
Análisis de la experiencia
Esto entre otras cosas, es lo que habría que cambiar en la educación, el concepto de evaluación, de ser castigo a una ayuda para mejorar de forma constante. "Se evalúa, pues, en la interacción permanente y con el claro propósito de reorientar y retroalimentar a los estudiantes en su proceso de construcción de conocimiento." (Peláez, 2006, p. 2) La clave, en relación con la historia de José y Esneider, no es buscar culpables, es tratar de encontrar múltiples soluciones a una o varias dificultades latentes con el fin de generar desarrollo del ser, aprendizajes a partir de la motivación, como diría LEADBEATER, (2010), en su video Innovación educativa en los barrios pobres, <<a no "empujar" sino "tirar" (halar) hacia el aprendizaje.>>
Al retomar la experiencia narrada, se podría evidenciar que ésta potenció mi aprendizaje, al llamarme a la reflexión constante sobre el quehacer docente y el sentido de lo humano en la evaluación para mejorar como persona y poder ayudar a otros, lo cual valoro y recuerdo con cariño. Esto también me llevó a ser aún más disciplinado y sistémico, a analizar y dar más de mi como profesional de la educación, ya que el propósito de la experiencia era lograr en los estudiantes del Centro Educativo Rural Las Ánimas, en especial en José y Esneider, una transformación positiva tanto disciplinaria como académica al interior del mismo, aplicada a la comunidad del sector.
A modo de conclusión, considero que la situación narrada podría darse en un ambiente mediado por TIC, ya que al año siguiente se lograron incorporar tabletas digitales y computadores portátiles a la dinámica escolar y con ello al modelo pedagógico del C.E.R., lo cual logró no solo en José y Esneider, sino en los estudiantes a modo general mayor motivción para el aprendizaje por descubrimiento, exploración, investigación en red y trabajo colaborativo entre pares para manipular lo artefactos y realizar diferentes actividades en los mismos. Es decir, las mediaciones tecnológicas en esa nueva situación podrían cumplir el papel de facilitadores del aprendizaje colaborativo y para la evaluación reflexionada a partir del desempeño personal de cada sujeto cognoscente vinculado al proceso. En la vida cotidiana constantemente me encuentro evaluándome a mí mismo, en cuento a ¿Qué hago bien y qué he dejado de hacer? Evalúo mi entorno, y a las personas que encuentro en mi entorno. Desde el ámbito educativo, evalúo la actitud del estudiante frente a su ser, hacer y saber ser, conceptos adquiridos, comprensiones y valores que practica en comunidad, al igual que con los compañeros. Evalúo porque considero que es necesario para mejorar y me evalúan, siento que es por la misma razón. Mi actitud es de pensarme, auto-evaluarme para progresar como persona y como profesional. Para mi es fundamental en la vida y aún más en lo relacionado con los procesos educativos, es lo humano.
Ronmel Cardona
Al terminar las clases, sólo una de ellas se quedaba a dormir en la habitación destinada para el docente, razón que le indignaba a la segunda, quien debía dormir en casa de una de las madres de familia de los niños o salir a más de una 2 horas de distancia a su hogar en otra vereda del municipio; incluso cuando lo hacía, era con el fin de hablar mal de su compañera ante la Secretaría de Educación del mencionado municipio y sus directivos.
En medio de tantas dificultades se encontraban los estudiantes, 45 niños que nacieron y crecieron en el campo, desconocedores de la ciudad, incluso en algunos casos de la realidad. Con edades entre los 5 y 14 años de edad, distribuidos entre los grados Preescolar (0°) hasta Quinto (5°) de Básica Primaria. Estos niños poseían pocas normas de conducta (eran muy agresivos) y por ende con deficientes prácticas de valores por el descuido de las mismas docentes y la falta de interés agudizada por los problemas personales entre ellas. No se concentraban en la labor educativa y mucho menos evaluativa integral del ser, de los estudiantes como seres activos en comunidad y para la sociedad.
Lo que llamó aún más la atención del docente desde el momentos de su llegada hasta el primer mes (tiempo en el que se tuvo que ir la primera docente y un mes después la siguiente por efectos de nombramientos de un solo docente para el centro educativo, lo que se conoce como "monodocente"), fue la actitud de dos niños José y Esneider, de 11 años los dos, frente al grupo total de estudiantes de Preescolar a Quinto, y la actitud de ese mencionado grupo de estudiantes hacia ellos. Los niños eran retraídos, callados, se ubicaban cada uno en un rincón y no miraban a la cara a nadie; los demás estudiantes les decían de forma grotesca y sádica los dos "gordos mongolos". Antes de irse, las maestras se referían a ellos como los dos "bobos" del grupo, los que no hacen nada porque son enfermos, y al preguntarles sobre una evaluación diagnóstica de tipo médico o pedagógico, respondieron no saber nada de eso, simplemente son así, son diferentes y hay que tratarlos como tal.
Al trabajar solo, de forma ardua con todos los estudiantes, durante tres meses continuos, el docente evidenció que el grupo en general mejoró el comportamiento, la disciplina de trabajo, la práctica de valores y con ello el trato hacia los dos compañeros que habían sido excluidos por el resto del grupo. Ahora los aceptaban y respetaban como personas. Con referencia directa a los dos chicos, el docente observó que ellos mejoraron en lo académico, ahora realizaban las actividades propuestas con grados de dificultad diferenciados, bajaron la agresividad que presentaban, se adaptaban e integraban con los demás compañeros, miraban a la cara a quien les hablaba y con quien hablaban, se sentían alegres, se les notaba en los rostros y con ganas de estudiar y aprender (cosa que antes no hacían). El docente, además analizó que las dificultades de José y Esneider, aunque al principio fuesen parecidas, eran completamente diferentes, gracias a la observación pasiva y activa que el docente realizaba día a día sobre los chicos al interior y fuera del salón de clases. También se realizaron llamados personalizados a los padres para que comprendieran mejor la situación de sus hijos. Con los padres se logró acordar la ayuda de la parte médica y psiquiátrica para los estudiantes con profesionales del seguro al cual pertenecían.
Luego de un tiempo, debido al compromiso del docente y los padres se evaluó desde la parte médica a los estudiantes encontrando que: José, no poseía capacidades cognitivas de un niño de 11 años, sino de un niño de 8 años, debido a que su cerebro estaba invadido por unos tumores o masas que impedían el correcto funcionamiento y desarrollo del mismo, lo cual, además, le producía convulsiones, por lo que debía ser tratado con medicamento especializado; por otra parte, Esneider, no poseía "atrasos" cognitivos, la cuestión de su aislamiento era por la falta de autoestima, provocada por su aspecto físico algo descuidado y por convulsiones esporádicas que presentaba. Y eso, nadie lo sabía, ni lo había querido analizar, hasta que fue evaluado e investigado desde diferentes frentes por el docente. Los jóvenes mejoraron notablemente, ahora tienen un buen grupo de amigos, buen rendimiento académico, comportamental y se encuentran en la educación Básica Secundaria (Bachillerato para Colombia). Por esto y otras cosas más, los padres de familia de los estudiantes y la comunidad en general del sector aledaño al centro educativo, continúan agradecidos y confiados con su docente.
Análisis de la experiencia
Esto entre otras cosas, es lo que habría que cambiar en la educación, el concepto de evaluación, de ser castigo a una ayuda para mejorar de forma constante. "Se evalúa, pues, en la interacción permanente y con el claro propósito de reorientar y retroalimentar a los estudiantes en su proceso de construcción de conocimiento." (Peláez, 2006, p. 2) La clave, en relación con la historia de José y Esneider, no es buscar culpables, es tratar de encontrar múltiples soluciones a una o varias dificultades latentes con el fin de generar desarrollo del ser, aprendizajes a partir de la motivación, como diría LEADBEATER, (2010), en su video Innovación educativa en los barrios pobres, <<a no "empujar" sino "tirar" (halar) hacia el aprendizaje.>>
Por lo anterior, no es raro analizar que en un futuro, no muy lejano, en relación con la educación, los estudiantes "... exigirán que exista un elemento humano en la evaluación, a medida que comprendan que su propio desempeño es variado y complejo, y no puede ser medido con precisión por una máquina." (Downes, 2008, p. 25) Lo humano no debería separarse de un sistema evaluativo y más cuando se identifica en la actualidad.
Al retomar la experiencia narrada, se podría evidenciar que ésta potenció mi aprendizaje, al llamarme a la reflexión constante sobre el quehacer docente y el sentido de lo humano en la evaluación para mejorar como persona y poder ayudar a otros, lo cual valoro y recuerdo con cariño. Esto también me llevó a ser aún más disciplinado y sistémico, a analizar y dar más de mi como profesional de la educación, ya que el propósito de la experiencia era lograr en los estudiantes del Centro Educativo Rural Las Ánimas, en especial en José y Esneider, una transformación positiva tanto disciplinaria como académica al interior del mismo, aplicada a la comunidad del sector.
A modo de conclusión, considero que la situación narrada podría darse en un ambiente mediado por TIC, ya que al año siguiente se lograron incorporar tabletas digitales y computadores portátiles a la dinámica escolar y con ello al modelo pedagógico del C.E.R., lo cual logró no solo en José y Esneider, sino en los estudiantes a modo general mayor motivción para el aprendizaje por descubrimiento, exploración, investigación en red y trabajo colaborativo entre pares para manipular lo artefactos y realizar diferentes actividades en los mismos. Es decir, las mediaciones tecnológicas en esa nueva situación podrían cumplir el papel de facilitadores del aprendizaje colaborativo y para la evaluación reflexionada a partir del desempeño personal de cada sujeto cognoscente vinculado al proceso. En la vida cotidiana constantemente me encuentro evaluándome a mí mismo, en cuento a ¿Qué hago bien y qué he dejado de hacer? Evalúo mi entorno, y a las personas que encuentro en mi entorno. Desde el ámbito educativo, evalúo la actitud del estudiante frente a su ser, hacer y saber ser, conceptos adquiridos, comprensiones y valores que practica en comunidad, al igual que con los compañeros. Evalúo porque considero que es necesario para mejorar y me evalúan, siento que es por la misma razón. Mi actitud es de pensarme, auto-evaluarme para progresar como persona y como profesional. Para mi es fundamental en la vida y aún más en lo relacionado con los procesos educativos, es lo humano.
Ronmel Cardona
Biografía:
Peláez, A. (2006) Propuesta de evaluación de los aprendizaje para ambientes de aprendizaje.
Cibergrafía:
https://www.youtube.com/watch?v=NysE4KdfdaY
Actividad 2:
Observar e indagar acerca de la práctica y la experiencia de la evaluación de sus compañeros de este grupo. Entreviste a unos de los compañeros del curso DOCTIC13B por medio de una herramienta TIC.
Entrevista 1: Yolanda Porras
Entrevista 3: Luisa Zapata
Observar e indagar acerca de la práctica y la experiencia de la evaluación de sus compañeros de este grupo. Entreviste a unos de los compañeros del curso DOCTIC13B por medio de una herramienta TIC.
Las siguientes entrevistas fueron realizadas a tres compañeras del curso DOCTIC13B (Yolanda Porras, Sandra Ordoñez y Luisa Zapata), empleando las herramientas TIC de Skype (chat, llamada individual y llamada grupal), WhatsApp, procesador de texto Word y Blog personal. Fue un trabajo de tipo colaborativo muy significativo en el cual nos vinculamos las cuatro personas para alcanzar este resultado. Muchas gracias a todas ellas por su tiempo y disposición.
Entrevista 1: Yolanda Porras
• ¿Cómo evalúa usted? R/ Tengo criterios muy personales para la evaluación, y eso me ha llevado a tener contradicciones con
algunos colegas de la institución educativa donde laboro. La evaluación no
depende de una nota, de una calificación representada en una cifra
(Cuantitativa). Para mí, prima el SER,
donde el esfuerzo realizado por el estudiante es relevante en el proceso de
enseñanza y aprendizaje; el aprendizaje es mutuo, es una interacción de saberes
incluidos en la cotidianidad, ese
entorno de mis estudiantes , ese actuar es el que tengo presente para evaluar y
para evaluarme a mí misma.
• ¿Cómo es evaluado como estudiante? R/ Evalúo con fines específicos, uno de
ellos es constatar el logro de los objetivos académicos, para hacer una
comparación entre lo que alcanzo el estudiante y lo que le hace falta; para así, orientarlo a que cumpla su
propósito y hacerlo participe de sus deficiencias y progresos.
• ¿Cuál es la actitud frente a la evaluación?, ¿Por qué evalúa o es evaluado de esa manera? R/ Me gusta que me evalúen, es otra manera
de reconocerme, de motivarme al cambio de aptitudes que posiblemente no me
estén permitiendo hacer las cosas bien, es una manera de autoevaluarme.
• ¿Es usada la tecnología en dicha evaluación? R/ Teniendo en cuenta el uso de las tecnologías en la evaluación de
los estudiante y en mí proceso personal,
no puedo ser ajena a involucrarlas en los diferentes tipos de evaluación utilizados en el aula de clase,
o en el rol de estudiantes: procesador de textos, teléfonos móviles(los más
utilizados), aplicaciones como whatsapp, correo electrónico, power point… los
he utilizado en algún momento para
evaluar. Algo muy importante en este contexto virtual es la apropiación del el trabajo colaborativo que se manifiesta en
el grupo de participantes (estudiantes).
• ¿Considera usted que es importante evaluar? R/ “La evaluación debe ser
formativa, sistemática, y continua, no solo es para los estudiantes es una
retroalimentación que conlleva al mejoramiento, al progreso, al reconocimiento
de habilidades y destrezas que al fin a al cabo apuntan al “SER” al ser
humano”.
Entrevista 2: Sandra Ordoñez
¿Cómo me evaluó? R/ Soy
una persona que evaluó constantemente mi vida para mirar como reorientar mis
fallas y convertirlas en fortalezas y como lo bueno que hago lo mejoro cada día
más.
¿Cómo soy evaluado como estudiante? R/ Diría que bien, ya que
los procesos evaluativos están acordes con el énfasis de la maestría. Y a los
docentes que no tenemos un buen dominio de las TIC, la forma como son
planteados algunos cursos, nos obliga a buscar los recursos necesarios para
suplir esta debilidad que en muchas ocasiones termina convirtiéndose en una
fortaleza. Tengo una mínima experiencia en el uso de TIC y a veces me siento
evaluada igual que aun profesional en este campo; pero luego recapacito y digo:
hace parte del proceso y es un reto que debo asumir con responsabilidad.
¿Por qué evalúa o es evaluado de esa manera? R/ Pienso que es
coherente con el énfasis de la maestría; el error fue mío, porque pensé que
había clases para enseñar el paso a paso en el uso de estas tecnologías de la
comunicación.
¿Cuál es la actitud frente a la evaluación (en los
entrevistados/investigados)? R/ Mi actitud es de aceptar el reto y buscar los
medios (recurso humano y digital) para mejorar mis debilidades y convertirlas
en fortalezas de superación.
¿Es usada la tecnología en dicha evaluación? En caso de respuesta afirmativa, ¿cómo se
usa? R/
Claro que si uso la tecnología. ¿Como? Viendo videos sobre
el uso de alguna herramienta digital, pagina o plataforma que no se usar,
comunicándome por Skype, WhatsApp, llamando o enviando mensajes, consultando en
páginas de internet etc. De hecho, estamos terminando un curso, que nos
sumergió mucho en el uso de las TIC.
¿Cómo te han aportado tus compañeros en este proceso? R/ Con el
aprendizaje colaborativo, todo este proceso ha evidenciado que el aprendizaje
es más fácil cuando el conocimiento es compartido.
Entrevista 3: Luisa Zapata
• ¿Cómo evalúa usted?
R/ En el ámbito escolar evalúo a
mis estudiantes de forma integral, y en la medida de lo posible de manera
formativa, no “calificando” sino “valorando” cada una de sus dimensiones o
saberes. Con sus actitudes y acciones me deja ver sus avances en el “saber ser”, esa parte del desarrollo humano
indiscutiblemente primordial en la evaluación humanística; con sus conocimientos y comprensiones me permite valorar la
adquisición del “Saber”, y la aplicación de este saber a la vida cotidiana me permite
valorar en él su “saber hacer”.
• ¿Cómo es evaluado como estudiante? R/ En la actualidad
también percibo la evaluación como un proceso de valoración formativa. En este
programa de posgrado, siento en cada realimentación y evaluación por parte de
mis maestros, una buena dosis de valoración al esfuerzo que realizo en las actividades de aprendizaje a la vez que se tiene en cuenta el cómo
aplico las comprensiones conceptuales
que me van quedando de cada temática.
• ¿Por qué evalúa o es evaluado de esa manera? R/
Personalmente siento que es la forma correcta de evaluar (valorar), mirando al
estudiante de forma integral, realizando procesos de seguimiento formativo a
los avances en cada una de sus dimensiones de Saber.
• ¿Cuál es la actitud frente a la evaluación? R/ Mi actitud
frente a la evaluación es receptiva y de apertura, cuando te evalúan o evalúas
de manera formativa, se tiene el objetivo de guiar para propiciar el avance en
el proceso de aprendizaje.
• ¿Es usada la tecnología en dicha evaluación? R/ En el caso particular de la maestría la
tecnología es un elemento mediador tanto del aprendizaje como de los procesos
de evaluación.
• ¿Considera usted que es importante evaluar? R/ Es
fundamental en todos los procesos de la vida, sin la evaluación es difícil
medir los avances o retrocesos en todos los procesos de desarrollo humano.
Análisis de las entrevistas
De las 3 entrevistas realizadas, se puede analizar que a las personas les gusta ser evaluadas, pero desde un punto formativo y humano, que trascienda de lo personal, netamente subjetivo, a lo crítico, social, formativo basado en argumentos claros y coherentes con el contexto (en este caso, el educativo) en el cual se habita. La evaluación valorativa, no sancionadora y/o punitiva, vista como un proceso que propicie la reflexión propia con miras al desarrollo integral del ser en sociedad, donde se podría vincular las TIC como mediadoras entre docente-estudainte, y facilitadoras del aprendizaje de forma colaborativa.
